Que tan importante es la “Carta” para un Bar, Restaurante o Tapería.

Una de las piezas publicitarias que mayor impacto que genera en los consumidores de un restaurante, bar, cafetería o Taperia es la denominada “Carta”. Esta pieza que para muchos profesionales de la hostelería no es más que un documento de información, para otros es el 70% de la venta.

Si es verdad que existen miles de diseños, estructura y materiales en su mayoría todas tienen algo en común, fallan en su en la carencia de una identidad propia.

Lo primero que se debe tener en cuenta a la hora de elaborar la carta de un negocio de hostelería ya sea propio o para un cliente es definir que identidad queremos mostrar de ese establecimiento.

Las cartas con de todo para todos, NO valen, no sirven ni son recordadas!!!! Está bien tener algunos ítems “extra” por si se puede atender a algunos clientes mejor.

Es aconsejable cambiar la carta un mínimo de dos veces por años.  Si la cambiamos por estación, aprovechamos los recursos del momento a unos precios bastante atractivos.

Pero una de las claves del éxito de las cartas es especializarse en algo, ya sea en tipo de comida, formato de entrega o servicio, etc.




Para iniciar el diseño de  una carta de restaurante, lo primero que tenemos que tener muy claro es; qué concepto voy a tener, cómo quiero que la gente me recuerde y por qué éstos sentirán ganas de volver a mi restaurante. Si pudieras pensar en qué te diferencias de tú competencia, en qué es? No confundas a tu cliente, ofrécele una misma línea de productos (no más de 40) y hazle sentir dentro de una experiencia clara de sabores e identidad.

El concepto que tenemos que crear, tiene que ir pensado en nuestro cliente, no en los gustos particulares del dueño del establecimiento.

Para entender a nuestro cliente, primero tenemos que ponernos en su piel, sentir cómo él, pensar como él, soñar como él. Hazte estas preguntas.

  • Qué cliente quiero tener en mi negocio.
  • Qué tipo de cliente quiero fidelizar?
  • Que segmentación edad busco en mis clientes?
  • De qué localización?
  • Perfil profesional?

Es necesario hacer un diagnóstico previo que nos enseñe un perfil del cliente que buscamos. Supongamos que nuestro cliente es una persona con una edad entre 30 y 40 años, Sale dos veces al mes con amigos. Tiene poco presupuesto para comer en restaurantes, Busca variedad en platos y   después   de   cenar,   sale   de   fiesta por la zona. Una vez hallamos analizado este perfil debemos de plantearnos que le puedo ofrecer a este cliente.   Al ponernos   en su lugar, se puede entender mejor qué es lo que desea y necesita. Y recién en ese momento, teniendo un concepto claro, podemos satisfacer las necesidades de nuestro cliente a través de nuestra carta!

Es aconsejable cambiar la carta un mínimo de dos veces por años.  Si la cambiamos por estación, aprovechamos los recursos del momento a unos precios bastante atractivos. 

Si introducimos platos nuevos, el cliente siempre tendrá una razón para visitarnos otra vez. Si cambiamos la carta o ponemos diferentes sugerencias del chef,  el cliente siempre tendrá una novedad cuando nos visite.

Si os fijáis, las grandes cadenas de restaurantes, siempre están innovando en su carta y no hay temporada en la que no tengan un nuevo plato. Piensen que la carta es la manera de seguir seduciendo constantemente a nuestro cliente, si cultivamos el amor y la amistad a través de las sorpresas y buenos momentos, por qué no vamos a hacer lo mismo con nuestro cliente?

Como vemos,   esta   teoría es  puro sentido común! No tiene ninguna ciencia aplicada ni hay que gastar dinero para llevarla a cabo, sólo es querer hacer las cosas mejor y pensar siempre en nuestro cliente final, no en nosotros. Importante: Tenemos que ofrecer lo que el cliente quiere comprar y no lo que nosotros queremos vender. (Leer articulo completo) 


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