Turísmo conectado.

Con el paso de los años el sector turístico se ha ido adaptando a diferentes cambios según las condiciones sociales y de las nuevas tecnologías. En un inicio solo las personas de mayores estatus social podían hacer viajes y el turismo era algo limitado a esos nobles que se lanzaban al Gran Tour, como vemos siempre en las películas de época. Luego, los adelantos en los medios de transporte modificaron también los hábitos de consumo en viajes y el tren hizo que no fuese necesario ser millonario para irse de vacaciones. Y finalmente la sociedad de consumo y el boom de las clases medias hicieron que viajar fuese algo un poco para todos.

Todos estos cambios dieron paso a las redes sociales y los móviles (y si internet en general) han cambiado nuestros hábitos de consumo, también lo han hecho en lo que a viajes se refiere. Generando notablemente variaciones debido al aumento del uso y auge de estos dispositivos y herramientas, y el mundo de los viajes lo ha hecho con ellos. De hecho, de cada al inminente verano, es casi obligatorio señalar que el móvil y las redes sociales tendrán una importancia más que elevada.

Las nuevas tendencias ha demarcado nuevas acciones hoy por hoy el usuario no se separa de su dispositivo móvil, Las vacaciones son para desconectar. O eso es lo que siempre nos decimos. En vacaciones, uno debe tirarse en una playa, relajarse, disfrutar del buen tiempo y no preocuparse por nada. Sin embargo, los planes para desaparecer durante las vacaciones son cada vez menos factibles porque los consumidores son cada vez menos capaces de desconectar.

Los dispositivos móviles se han convertido en la pieza fundamental a la hora de hacer la maleta cuando nos vamos de vacaciones, gracias  a las diferentes funcionalidades que aportan son usados  como cámara, como GPS o como guía de viajes se ha convertido en lo habitual. Y, además, no solo cada vez reservamos más nuestras vacaciones a través de internet sino que además cada vez empleamos más el móvil para hacer reservas y buscar a donde ir.

Teniendo en cuenta que en vacaciones solo tenemos realmente a mano nuestro smartphone, parece evidente pensar que a él es al que echaremos mano cuando necesitemos realizar cualquiera de estas acciones.

Las redes sociales hacen temblar el mercado tuistico.

A los consumidores les encanta hablar de sus vacaciones y de los contenidos turísticos en las redes sociales. Según un reciente estudio de Deloitte para Facebook, un 42% de los usuarios de esta red social comparte “experiencias de viajes” regularmente en sus perfiles. Las cifras son muy elevadas, especialmente si se comparan con los otros temas sobre los que los consumidores hablan en Facebook. Los viajes consiguen que hablen de ellos más del doble de lo que hablan de la siguiente categoría.

Todas estas conversaciones sobre viajes tienen, además, un efecto directo sobre los consumidores y sobre sus hábitos de consumo. Según las cifras de la compañía, los viajes de los demás tienen un impacto en las decisiones de consumo propias en lo que se refiere a nuestras propias vacaciones. Un 48% de los encuestados confesó que había empezado a pensar en las vacaciones tras ver las vacaciones de los demás y un 84% que las vacaciones de sus contactos les dieron ideas para las propias.

Las plataformas como Airbnb, que funcionan como una red social, son cada vez más populares para encontrar donde dormir y se ha convertido en una especie de escaparate obligatorio para cierto tipo de espacios turísticos cuando desean llegar al consumidor final. De hecho, este tipo de servicios  como suele ocurrir con prácticamente todos los de la llamada economía colaborativa incorporan muchos elementos de las redes sociales para gestionar cómo funcionan y también para establecer las identidades de sus usuarios y darles así ese cierto punto de seguridad que los dueños de los establecimientos casas necesitan para confiarles las llaves de su hogar.

Y en las reservas cada vez nos importa más lo que dicen los demás, lo primero que hace la comunidad online  antes de quedarse con un hotel es vissitar páginas como Booking y TripAdvisor para ver qué decían los demás. Los comentarios se han convertido en la cruz (pero también en la bendición, todo depende de en qué lado de la balanza se haya quedado uno) de los establecimientos de la industria del turismo.

Los consumidores son cada vez más conscientes del poder de su voz y también del servicio que hacen a otros viajeros cuando dejan un comentario (y del servicio que les hacen a ellos los comentarios de los demás). Es casi que obligatorio para el sector turístico tener una participación activa en las redes sociales y disponer de una página web acorde a sus objetivos.

Gracias a esto le permitirá obtener un mayor mercado de posibilidades a la hora de comercializar sus productos.

Leave a Comment