Los horarios asíncronos: la nueva fórmula que es la evolución de teletrabajo

Los horarios  asíncronos: la nueva fórmula que es la evolución de teletrabajo

Las nuevas reclamaciones de los trabajadores, sumadas al definitivo asentamiento del teletrabajo, ha dado lugar a la aparición de nuevas fórmulas de conciliación, como los horarios asíncronos.

El asentamiento del teletrabajo en el mercado laboral es una realidad. Ya sea bajo la modalidad de trabajo híbrido o con un modelo 100% en remoto, trabajar desde casa se ha convertido en una costumbre habitual en miles de empresas. En esta materia, parece que el 2023 vendrá cargado de novedades enfocadas a satisfacer las nuevas reclamaciones de los trabajadores en un entorno de escasez de talento mundial.

En este contexto, una nueva fórmula, que se presenta como una evolución viable al teletrabajo, podría ser la de los horarios asíncronos. Se trata de una idea que pretende dar más libertad al trabajador para escoger las franjas horarias que mejor le convengan para cumplir con su jornada, incluso durante el mismo día.

Por ejemplo, un trabajador podría decidir empezar su jornada a las ocho de la mañana, parar a la una de la tarde para comer y realizar las tres horas restantes entre las seis y las nueve de la tarde. Mientras, otro podría optar por realizar las ocho horas de su jornada del tirón, o parar solo media hora para comer. 

Se trata de una solución que puede ser interesante en empresas habituadas al teletrabajo, y que cuenten con un modelo de negocio que permita esta flexibilidad total. Sin embargo, podría ser más difícil de aplicar en los casos de compañías dedicadas a la atención al público o con unos objetivos diarios que dependan del horario. Tal y como explica un experto en Cinco Días, es una opción muy a tener en cuenta para las empresas “muy maduras a nivel de gestión”.

La jornada laboral de 7 días, otra alternativa al teletrabajo

Similar a los horarios asíncronos, la llamada jornada laboral de siete días podría ser otra de las tendencias que algunas empresas comiencen a probar en 2023 como complemento al teletrabajo. Ésta consiste en dar total libertad al trabajador para organizar su jornada laboral como mejor le convenga.

Así, uno podría elegir librar los lunes y miércoles, trabajando los fines de semana, mientras que otro podría escoger realizar su jornada entre el lunes y el viernes, como se ha hecho de manera tradicional. Además, esta metodología también permite que los trabajadores organicen su jornada laboral en los días que mejor les convenga, entre los tres y los 6,5 días. Eso sí, todos deben realizar las mismas horas semanales que antes, hasta las 40, y su salario no se vería reducido en ningún caso.

Este modelo de flexibilidad total no está exento de algunas limitaciones. La empresa debe definir con claridad las franjas horarias a las que se podrá trabajar, aunque el empleado será quien decida cuándo lo hace, siempre dentro del horario marcado. Además, la enorme flexibilidad de la fórmula implica que los sistemas de control de la productividad que se han desarrollado durante el teletrabajo deberán tener un papel bastante más relevante que en el modelo tradicional.

Este modelo presentaría varias ventajas con respecto a otras fórmulas utilizadas para favorecer la conciliación. Desde el punto de vista de la empresa, la jornada laboral de siete días no reduce el número de horas trabajadas; y, desde la perspectiva del empleado, su salario a final de mes no se resiente, mientras puede organizar su trabajo como mejor le convenga.

Fuente: Emprendedores.es

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad