Advertisement

 

SG VISION, la óptica de Albacete que trata a sus clientes como a su propia familia

Mayte Solera y Laura García son ópticas-optometristas y socias fundadoras de SG VISION, en la calle Pedro Martínez Gutiérrez de Albacete. Laura se formó en la Universidad de Murcia; Mayte, en la de Alicante, y completó después un máster en Optometría Avanzada e Investigación en el Centro Boston de Madrid, con prácticas en Boston. Se conocieron trabajando en la misma óptica y durante años compartieron la idea de montar algo propio, hasta que en 2022 dieron el paso.

Hoy su negocio lleva sus apellidos, Solera y García, y una forma de trabajar muy clara: revisiones completas, contactología y control de miopía, con un trato cercano y sincero que, como ellas dicen, es el de quien atiende a alguien de su propia familia.

Desde Magazín Digital queremos dar las gracias a Mayte y a Laura por abrirnos las puertas de SG VISION y por compartir con toda nuestra comunidad su historia, su experiencia y su manera de entender el negocio. Historias como la suya demuestran que en Albacete se emprende con talento, esfuerzo y mucha cercanía. Esto es lo que nos contaron.

Añadir Magazín Digital como fuente preferida en Google

MD: ¿Cómo os conocisteis y cuándo decidisteis emprender juntas? ¿Qué significa el «SG» del nombre?

SGV: Nos conocimos trabajando en la misma óptica. Siempre habíamos hablado de montar algo juntas, pero el momento llegó cuando Mayte se quedó embarazada de su primera hija: al terminar la baja de maternidad dejó la empresa y nos pusimos manos a la obra. ¿Y el nombre? SG son las iniciales de nuestros apellidos: Solera y García.

MD: Abrir una óptica independiente frente a las grandes cadenas es un reto. ¿Qué os hizo dar el paso y cuáles fueron los primeros obstáculos?

SGV: Queríamos ser dueñas de nuestro propio negocio y trabajar para nosotras mismas. Llevábamos tiempo hablándolo y, cuando llegó el momento, la ilusión pudo más que el miedo. Como le pasa a cualquiera que emprende, empezamos con muchas ganas, con la cabeza llena de ideas y también con alguna que otra noche sin dormir. ¿El principal obstáculo? Como casi siempre, el económico: abrir una óptica supone una inversión importante y, al principio, cada decisión se mira con lupa. Pero teníamos claro lo que queríamos hacer y cómo queríamos hacerlo, y eso nos ayudó a seguir adelante.

MD: ¿Qué diferencia a SG VISION de una óptica de cadena? ¿Por qué debería elegiros un cliente?

SGV: La principal diferencia es el trato personalizado y cercano que damos a cada persona. Somos muy sinceras con quien entra por la puerta y tratamos a nuestros pacientes como si fueran de nuestra familia.

MD: ¿Qué servicios ofrecéis más allá de la venta de gafas?

SGV: Además de la venta de gafas, ofrecemos revisiones visuales completas, en las que valoramos la salud visual de cada persona más allá de la graduación. Trabajamos la contactología, adaptando las lentes de contacto a las necesidades de cada cliente, y hacemos control de miopía, algo cada vez más importante en los niños. También tenemos convenios con diferentes gremios, asociaciones y clubes deportivos de la ciudad, porque creemos que una óptica de barrio tiene que estar implicada en su entorno. Para nosotras, cuidar la vista de la gente de Albacete es también formar parte de su día a día.

MD: ¿Cómo os repartís las funciones? ¿Qué aporta cada una al proyecto?

SGV: Las dos hacemos de todo, y creemos que esa es una de nuestras fortalezas. En una óptica hay muchas tareas que no se ven desde fuera: las revisiones visuales, la adaptación de lentes de contacto, el asesoramiento al elegir montura, el taller, la gestión con proveedores, los pedidos, la atención a los convenios y, por supuesto, las redes sociales y el día a día del negocio.

Nos compenetramos muy bien y nos turnamos según lo que haga falta en cada momento, así que cualquier cliente que entre por la puerta puede contar con cualquiera de las dos. Cada una tiene su manera de hacer las cosas y eso nos complementa. Al final formamos un gran equipo, y eso se nota en la forma en que tratamos a la gente.

MD: ¿Cómo ha cambiado el cliente de óptica en los últimos años?

SGV: Ha cambiado muchísimo. Hoy el cliente llega mucho más informado: ha visto modelos en redes y ha comparado precios en internet antes de entrar por la puerta. Por eso lo que más valora es un trato personalizado, alguien que le escuche, le asesore y le ayude a elegir lo que de verdad le conviene. Y quiere que todo encaje: que la gafa vaya con su estilo, que el precio sea justo y que su salud visual esté bien cuidada. Ya no se conforma con una cosa sola. Las gafas se han convertido en un complemento más, casi como un accesorio de moda, pero sin olvidar que lo más importante es ver bien. Nuestro trabajo es conseguir ese equilibrio para cada persona.

MD: Las pantallas forman parte del trabajo y del ocio. ¿Qué problemas veis con más frecuencia y qué recomendaríais?

SGV: Las pantallas provocan mucha fatiga visual cuando se usan más horas de las recomendables, sobre todo en niños, pero también en adultos. Existen lentes especializadas que ayudan a reducirla, y es importante acostumbrarse a hacer descansos.

MD: ¿Qué papel tienen las redes sociales en vuestro negocio?

SGV: Sobre todo, nos dan visibilidad. Hoy en día mucha gente nos conoce primero por Instagram o Facebook antes de venir a la óptica, y eso para un negocio joven como el nuestro es fundamental. Las usamos para enseñar las nuevas colecciones de monturas, compartir consejos sobre salud visual y mostrar cómo trabajamos en el día a día.

También nos permiten estar cerca de nuestros clientes: nos escriben, nos preguntan dudas o piden cita directamente. Eso sí, tenemos claro que las redes son el escaparate, pero lo que fideliza al cliente es el trato que recibe cuando entra por la puerta.

MD: ¿Qué proyectos tenéis por delante? ¿Y qué consejo daríais a otras mujeres que quieren emprender en un sector técnico y sanitario?

SGV: Nuestro proyecto, a corto y a largo plazo, es seguir luchando para que el negocio prospere y ofrecer siempre el mejor servicio a nuestros clientes y la mejor solución a sus problemas visuales.

A otras mujeres les diríamos que luchen por lo que quieren. Mayte, como madre de dos niñas, lo vive cada día: tener un negocio propio trae muchas preocupaciones, pero también te da mucha libertad. Puedes estar con tus hijos y disponer de tiempo cuando lo necesitas, porque eres la dueña y quien pone sus propios horarios.

Leer entrevista completa en nuestra revista digital. 

Colaboración · BROKENTIA

¿Tu empresa cumple con la protección de datos?

Igual que con Hacienda, un descuido con el RGPD puede salir caro. Haz el autodiagnóstico gratuito: en 3 minutos sabrás tu nivel de riesgo y qué necesitas.

Hacer el autodiagnóstico gratis →