Esta madrugada hemos vuelto al horario de invierno: a las 3:00 eran de nuevo las 2:00. El cambio de otoño suele llevarse mejor que el de primavera, porque ganamos una hora en lugar de perderla. Aun así, muchas personas notan durante unos días que se despiertan antes, que tienen hambre a deshoras o que les cuesta concentrarse por la tarde. Para quien dirige un negocio, con jornadas largas y poco margen, merece la pena ponerle remedio.
Por qué nos afecta
El cuerpo funciona con un reloj interno que regula el sueño, el apetito y la energía a lo largo del día. Ese reloj se ajusta sobre todo con la luz. Cuando cambiamos la hora de golpe, el reloj del móvil se adapta al instante, pero el interno necesita unos días para ponerse al día.
Seis hábitos para adaptarte antes
1. Mantén tus horarios desde el primer día. Acuéstate, levántate y come a tu hora habitual según el nuevo horario. Alargar la mañana del domingo en la cama retrasa la adaptación.
2. Busca luz natural por la mañana. Es la señal más potente para reajustar el reloj interno. Un paseo o un café junto a la ventana a primera hora ayudan más que cualquier otro truco.
3. Aprovecha las horas de luz. Ahora anochece antes. Si puedes, sal a la calle a mediodía o reserva un momento al aire libre durante la jornada.
4. Cuidado con el café y las cenas. Evita la cafeína a partir de media tarde y las cenas copiosas o muy tardías, que dificultan conciliar el sueño.
5. Muévete. La actividad física regular mejora la calidad del sueño. Mejor por la mañana o a primera hora de la tarde que justo antes de dormir.
6. Desconecta las pantallas antes de dormir. Dejar el móvil y el correo al menos media hora antes de acostarte ayuda a que el cuerpo entienda que es hora de descansar.
Un apunte para quien tiene equipo
Los primeros días tras el cambio, el cansancio puede notarse también en tu plantilla. Si puedes, evita programar las tareas que requieren más concentración a última hora de la tarde y presta atención a los trabajadores con turnos de noche.
Es importante tener en cuenta que el cuerpo suele adaptarse al cambio de hora en pocos días. Mantener horarios regulares, buscar la luz de la mañana y cuidar la cena es suficiente para la mayoría de personas. Si los problemas de sueño se prolongan en el tiempo, lo recomendable es consultarlo con un profesional sanitario.
Este artículo tiene carácter divulgativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.



























