El Big Data no es color de rosa para las empresas.

La llegada del Big Data para las empresas, se enmarco como una gran solución para muchas de ellas. Pese a las ventajas de una eficiente gestión de la información no todas terminan de aceptar esta acción dentro de sus compañías. Según informes en tan solo cinco años, la cantidad de información a almacenar y procesar por las empresas habrá multiplicado por diez a la existente en 2016.

Con la aparición de este fenómeno, se consideró que el Big Data solo  debía ser empleado por las grandes compañías, las cuales  cuentan con un volumen de negocio y facturación bastante grande. Afirmación errónea ya que en la actualidad diferentes empresas,  pymes y autónomos están haciendo uso de ella, obteniendo interesantes mejoras en sus diferentes procesos de gestión.

Debido a esto observemos las posibilidades que brinda el Big Data por medio de los siguientes indicadores: volumen, variedad, velocidad y veracidad. Los cuales nos muestra la importancia del valor del dato (4V), cuya acción es una de las claves en la predicción y cercano al empleo de la Inteligencia de Negocio (BI) en los departamentos de operaciones, ventas, marketing o comunicación,  facilitando de esta manera entender el comportamiento de los clientes.

En la actualidad cualquier organización debe de tener claro de donde proceden los diferentes datos que gestionan (origen y destino) y las fuentes de información para  poder analizar qué es lo importante y qué objetivos se deben  de desarrollar en una estrategia de implantación de un sistema de Big Data.

Pero en este fantástico entorno del Big Data no todo es maravilloso, también existen algunas situaciones difíciles que deben enfrentar las empresas, que son  necesarias de conocer para así disminuir al máximo el riesgo de no caer en ellas como lo son:

Privacidad: Cada vez son más los clientes quieren tener más control sobre sus datos y de qué  forma son usados por terceros, por lo que normalmente tienen que autorizar un permiso expreso para que sus datos se usen.

Información relevante: No toda la información tiene la misma importancia. Todo depende de la segmentación de la información que se haga al momento de ejecutar una búsqueda.  Lo que puede ser relevante para una persona, tal vez  para otra no tiene ningún tipo de interés.

Bases de la información: Cada empresa hace usos de la administración de los datos de diferentes maneras. Puede pasar que en una empresa los datos estén repartidos entre los diferentes departamentos y almacenados de distintas formas. Esto requeriría una colaboración distinta entre los distintos departamentos de la misma empresa.

No toda la información es válida: Hay infinidad de motivos por los cuales el 100% de los datos obtenidos no aportan ningún tipo de valor, esto gracias a la duplicidad  de datos, o contenido basura en las rede sociales.

Causa y efecto: No todo lo que sucede afecta nuestros datos.  Es necesario tener en cuenta que información es relevante para mi empresa y de qué manera le afecta. Hoy es necesario hacer experimentos en el mundo real y comprobar que las hipótesis con sus conclusiones son ciertas.

Gestión de la información en tiempo real: Disponer de la información actualizada es una gran fortaleza. Hay que tener en cuenta que los datos son armas que debemos de emplear en el momento necesario. De que nos sirven tener un programa de inventario de existencias si no se actualizan a diario.

Análisis de la información: Gracias a las nuevas tecnologías es posible actualmente calcular grandes cantidades de datos, pero detrás de los resultados tiene que haber una conclusión. Los números por si solos son estériles, tienen que haber una parte humana para interpretar los resultados correctamente y sacar las conclusiones acertadas.

Información desactualizada: Algunas veces nos empeñamos en guardar datos. Esto es bueno para hacer predicciones, pero no por eso tenemos que dejar de adquirir nueva información. Basar decisiones en datos desactualizados no es muy sabio. Siempre es mejor tener información actualizada, forzando un poco más la situación podemos encontrar el ejemplo de que un cliente se ha mudado y la residencia que tenemos ya no es válida.

Identificación de los datos: Esta es la incapacidad de identificación de los datos. Pongo un ejemplo más aclarador. Si lo que transmite datos es una tarjeta SIM como sabemos si es hombre o mujer, su edad… Los datos son de más utilidad si están ligados con las personas. A estas situaciones le debemos sumar otras problemáticas que se deben de afrontar en referencia a la gestión del Big Data.

Una pérdida de transparencia catastrófica: Solo un pequeño porcentaje de los profesionales de tecnologías de la información tienen experiencia en el manejo del Big Data. Las grandes empresas tendrán que destinar una buena parte de su presupuesto en formar a sus empleados para una gestión eficiente la información.

Aumento en los costes de personal: El procesamiento eficiente de los datos consume una gran cantidad de horas para los encargados en el proceso y a menudo es una buena opción contratar servicios externos, sin embargo, con la gran cantidad de información que se prevé será necesaria una solución a largo plazo lo que conllevará la contratación de nuevos empleados.

Bloqueo en las comunicaciones: Las empresas en la actualidad trabajan con información ya procesada y útil, pero el proceso para tratarla no será efectivo para las grandes cantidades que se esperan. En los próximos 20 años aparecerán nuevas maneras de tratamiento de datos y algoritmos para los cuales las empresas que no estén preparadas sufrirán un grave aislamiento.

Es relevante en un futuro inmediato para toda empresa poner en marcha lo antes posible este método de gestión de la información, ya que permite mejorar todas sus áreas de producción y tomar decisiones lo mayor posible acertadas. (Leer +)