El turismo digital gana más seguidores.

España se consolida como una de las potencias turísticas del mundo, tanto por el número de visitantes que recibe anualmente como por los ingresos que registra a partir de esta actividad. Su modelo de gestión es uno de los acertados en al ámbito mundial.

Hay un sinnúmero de factores que contribuyen al buen hacer de dicho modelo turístico como lo son: el clima, la fauna, los recursos paisajísticos, los museos o los factores humanos, así como las infraestructuras de transporte y una importante red hotelera. Incluso en la reciente crisis económica, el turismo ha sido uno de los principales refugios para la economía española.

El pasado año, España cerró probablemente con el mejor dato turístico de su historia, recibiendo más de 68 millones de turistas internacionales y con un repunte de la demanda nacional. En el año 2016 España fue uno de los  destinos más visitado del mundo, tras Francia y EEUU; y el segundo en cuanto a ingresos por turismo, según el informe de la Organización Mundial de Turismo (OMT). Una buena muestra del buen estado de salud de este sector son los datos de la última edición de La Feria Internacional de Turismo, FITUR, que ha superado todas las expectativas por la organización.

A pesar de estos buenos resultados, el turismo en España quiere seguir creciendo y mejorando, apostando por la calidad, y primando las nuevas tecnologías como base de innovación turística. El objetivo es ofrecer una buena experiencia al cliente para que disfrute de los servicios del hotel, y esto se consigue a través de la integración de soluciones digitales con las que el cliente pueda interactuar. La idea es tener un consumidor más conectado, que demande servicios más inteligentes, y que las compañías de turismo se vayan acercando cada vez más a estas estrategias para cubrir sus expectativas y puedan ser más competitivas con respecto a un cliente más exigente y sofisticado.

Por ello, el sector turístico de nuestro país se enfrenta a día de hoy a un gran reto: introducir las nuevas tecnologías de la información y comunicación en la gestión y comercialización de sus servicios. Para que este reto se haga realidad.

El turismo del futuro.

El futuro pasa por crear ciudades en las que la implementación de las nuevas tecnologías sea parte de ellas y no un mero complemento. Es decir, se trata de mejorar los servicios de las ciudades y de sus visitantes. ¿Cómo se consigue esto? Un ejemplo sería informando más al turista sobre la dotación y características de la cuidad en concreto para que su visita sea eficiente. Esto implica que los agentes turísticos tengan a su disposición tecnologías. Para conseguirlo es necesario una propuesta de valor en las ciudades que mejoren la comunicación a través de experiencias turísticas en las que el visitante pueda tener una bienvenida virtual a la cuidad. Por ejemplo, que en las calles existan tótems, que son pantallas en las que el turista puede consultar cualquier información sobre la urbe.

Otro de los puntos importantes es la conservación del patrimonio y de los bienes culturales. Y por último, estarían las aplicaciones móviles que integrarían a la cuidad en nuestro móvil. Por ejemplo, un buzón al ciudadano en el que los habitantes pudieran participar de forma activa para un buen mantenimiento de la urbe. Por su parte, la lanzadera sería como un contendor de aplicaciones donde se albergarían todas las apps de la cuidad.

El parking es otro de los puntos a tener en cuenta, pues uno de los momentos en los que más tiempo perdemos es en la búsqueda de un sitio libre. Gracias una aplicación para esta actividad, tanto visitantes como ciudadanos podrán encontrar un sitio sin tener que recorrer la cuidad. Otro de los aspectos más importantes de una ciudad es el ocio que ofrece, ya través de una app específica para este punto tendremos una guía en el móvil que nos informará sobre las distintas actividades comerciales y lúdicas que ofrezca la urbe.

Las  Apps, son clave en el crecimiento del sector hotelero

¿Os imagináis poder entrar en un hotel y que los servicios funcionen según tus gustos, o que te reciban en una recepción digital, en la que puedas reservar  actividades o excursiones? Esto es otro de los puntos fuertes de la iniciativa para mejorar la experiencia de los visitantes durante su estancia en los hoteles.

Las propuestas son muy variadas y muy buenas, entre ellas, poner a disposición de los empresarios tecnologías especializadas como, por ejemplo, Big Data, para ofrecer información sobre los turistas que se recopila a través de dispositivos móviles. Estos datos van permitir a los hoteles tener un mayor conocimiento sobre los gustos, inquietudes y preferencias de sus clientes, y así disponer de una mayor interacción con el visitante, convirtiendo al usuario en protagonistas absolutos durante su estancia. Otra de las apuestas por la innovación en este sector consiste en dar un paso más allá en materia del acondicionamiento de habitaciones, permitiendo al cliente que personalice desde la temperatura ambiente hasta los canales de televisión colocados según sus gustos. La posibilidad de convertir la habitación en una sala de cine con los mejores estrenos de Hollywood será factible, y todo ello controlado a través de aplicaciones para nuestros móviles. Según señala el informe de App Date en España, el teléfono móvil ocupa un porcentaje muy amplio del tiempo de ocio. Concretamente, un 89% del tiempo que un usuario usa el móvil es para apps, por ello estos dispositivos se convierten en punto imprescindible en el crecimiento del sector hotelero.

Al final, la idea es combinar técnicas tradicionales de marketing con otras soluciones más avanzadas que aportan las nuevas tecnologías. De esta forma, la comunicación e Internet se colocan en el centro de la estrategia global de negocio de este sector, adaptándose así a la evolución del mercado y mejorando su diferenciación. El objetivo: mejorar los resultados de ocupación hotelera en España, pues no hay duda de que tanto el turista como las tecnologías son dos sectores económicos en los que se prevé un alto crecimiento y potencial de desarrollo. (Leer +)