El teletrabajo llegó para quedarse.

El teletrabajo es una labor realizada a distancia, donde el desempeño se realiza  en un lugar diferente al centro de trabajo habitual. Esta estrategia utiliza medios informáticos para la comunicación, ya sea para el envío de insumos y resultados o para realización de la actividad.

Con este modelo de gestión las empresas pueden ahorrar entre un 60% a un 80% en sus costos inmobiliarios al implantar estrategias flexibles en sus lugares de trabajo. De esta forma, se puede conseguir un beneficio para  la empresa interesante,  ya que los trabajadores aumentan su productividad al no perder tiempo en trayectos hacia la oficina, tráfico o algún problema que pueda presentarse camino al trabajo.

El teletrabajo ha dinamizado una nueva forma de trabajar, redireccionado de manera indirecta al trabajador a entender que su remuneración se basa en resultados,  mas no en la presencia en área física determinada.

Las nuevas tendencias empresariales han generado grandes cambios dentro de la operativa de gestión de las diferentes áreas de las empresas. Cambios que a juicio de los expertos, harán  un corto tiempo empresas más productivas y  fáciles de controlar. Sin embargo todos estos cambios se basan  en la digitalización de todos sus procesos, que  permiten un mejor  desarrollar y control, como punto de partida para todas aquellas que quieran entrar en la dinámica del siglo XXI.




Con la aparición de estas  nuevas tendencias nos aparece el fenómeno denominado el  “Teletrabajo” como solución a una problemática generalizada en referencia a los altos costos de producción.

Este nuevo formato laboral no aplica para todos los trabajos, ya que algunas labores que no se pueden desarrollar desde cualquier sitio. Esta nueva tendencia ha llegado a España con una proyección cada vez más consolidada, teniendo como referencia Estados Unidos donde este formato tiene gran éxito.

El fenómeno del Teletrabajo busca  ofrecer un modelo de mayor productividad donde encaje de manera perfecta la flexibilidad, productividad y conciliación como máximas de esta práctica. Pese a esto en las que existe un cierto consenso en el ámbito laboral, no todas las compañías están preparadas para introducir los cambios necesarios y funcionar con parte de sus trabajadores en remoto.

El teletrabajo ofrece  grandes posibilidades que permiten mejorar la gestión en un mundo global con husos horarios diferentes, gracias a la movilidad  que incluye la calidad del aire, la contaminación acústica, y un menor consumo de energía y de tiempo perdido en desplazamientos.

Este fenómeno ha empezado a penetrar en medianas y pequeñas empresas con gran notoriedad, sin embargo las grandes compañías son amplias conocedoras de este modelo de gestión, empresas como  Nokia, Telefónica y Repsol son algunas de las pioneras en España. Esta última implantó su programa de teletrabajo en 2008 y actualmente se acogen a más de 1.800 empleados en todo el mundo.

Sin embargo los líderes en el mercado en aplicar este modelo de trabajo  son las Pymes quienes  empiezan a ofrecer la posibilidad de trabajar a remoto  desde cualquier lugar del mundo, esto claro esta gracias a las nuevas tecnologías.

El Teletrabajo permite empresarios y trabajadores  beneficiarse de la implantación de este modelo de gestión en las empresas, utilizando las técnicas y herramientas que permiten  sacar el máximo rendimiento de los trabajadores y evitar los errores más habituales.

Algo muy importante a tener en cuenta es que los teletrabajadores que formalicen su contrato por escrito, tendrán los mismos derechos que los empleados que prestan sus servicios en el centro habitual de trabajo. Además, las empresas deberán asegurar el acceso a la formación profesional continua a los trabajadores a distancia, para que puedan favorecer su promoción profesional. Este nuevo formato de trabajo ayudará a los empleados a disminuir el estrés, aumentar la comodidad de trabajar desde casa y permite un mejor equilibrio entre la vida familiar  y laboral.

Ventajas competitivas del teletrabajo para las empresas.

Como todo en la vida cada acción trae consigo ventajas y desventajas y este modelo de gestión no va ser la excepción. Existen beneficios tangibles y ventajas competitivas del teletrabajo para las empresas que facilitan adoptar  programas del trabajo desde casa, llegando así a incrementar la productividad de los empleados y mejorando la calidad de vida de los trabajadores.

Alguno de ellos los enunciamos a continuación.

  • Ahorro de costes de la empresa al no requerir de tanta infraestructura y espacio físico en las oficinas
  • Mayor motivación laboral de los trabajadores
  • Aumento de las oportunidades de selección de personal para el departamento de Recursos Humanos.
  • Mejora medioambiental gracias a la reducción de desplazamientos en coche.
  • Mayor control de las actividades realizadas por los empleados.
  • Flexibilidad en la organización del trabajo proporcionando adaptación
  • Aumento de la productividad empresarial con la implantación del trabajo por objetivos.
  • Inexistencia de absentismo laboral.
  • Disminución de los problemas de convivencia entre los trabajadores.
  • Uso de las nuevas tecnologías por parte de los trabajadores y suministro de equipos por parte de las empresas.
  • Expansión geográfica fácil.
  • Aprovechamiento de los puestos de trabajo que podrán ser compartidos por varios trabajadores.
  • Reducción de los desastres naturales o incidentes cerca de las oficinas.

Por todo ello, el teletrabajo es una buena opción para aquellos emprendedores, PYMES y autónomos, que no puedan invertir en infraestructuras físicas costosas. Y si además lo   combinamos  junto con el coworking fortaleceremos las relaciones públicas consiguiendo un cambio en la visión profesional que generan un valor agregado al producto o servicio.

La movilidad es una gran alternativa de trabajo. Si la empleamos con criterio se lograran grandes beneficios tanto estructurales para las empresas como profesionales. (Leer nota completa) 

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