Que debemos comer para mejorar la productividad en el trabajo.

Una buena alimentación es clave para mejorar el rendimiento laboral, tanto física como intelectualmente. Existen  alimentos o grupos de alimentos que, por su composición, potencian o favorecen la productividad laboral, puesto que disminuyen la sensación de fatiga y aumentan la capacidad de concentración. Lo más importante es que la dieta sea variada, de modo que contenga todos los ingredientes para evitar carencias y favorecer un mejor estado de salud de los trabajadores.

Existen  7 grupos de alimentos que no pueden faltar en la alimentación semanal de los trabajadores: los cereales, la fruta, la verdura, el pescado, la carne, los frutos secos e incluso el chocolate”, explican profesionales especialistas  en Medicina del Trabajo. “Planificar el menú diario posibilitará la inclusión de estos alimentos a lo largo de la semana, obteniendo así la energía y vitalidad necesarias para el desarrollo de las tareas cotidianas”, los cuales son:

  1. Cereales: Las barritas de cereales son buenas aliadas para aumentar la productividad, si bien debe revisarse su contenido en azúcar, buscando aquellas que contengan un índice menor de dulce.
  2. Fruta: Sin importar cuál y sin excederse en el consumo de solamente una de ellas, la fruta aporta energía y fuerza a los trabajadores.
  3. Verdura: Aporta vitaminas importantes para el cuerpo humano.
  4. Pescado: El salmón, la sardina o el atún son una fuente de nutrientes y vitaminas en la dieta diaria.
  5. Carne: Para aprovechar al máximo sus propiedades es aconsejable cocinarla a la plancha, al horno o a la parrilla, evitando tanto las preparaciones con salsas como los fritos o las féculas grasas.
  6. Frutos secos: Las nueces, las almendras y todo tipo de frutos secos aportan gran cantidad de ácidos omega 3, omega 6 y vitaminas que contribuyen a mantener la mente ágil y fuerte.
  7. Chocolate/ cacao: Es recomendable el consumo de entre 25 y 30 gramos de chocolate al día, ya que es un estimulante natural que mejora el estado de ánimo y la concentración. Una adecuada combinación de los alimentos de cada grupo, poniendo especial atención en el consumo de cereales, frutas y verduras, equivale a una alimentación equilibrada que ayudará a los trabajadores en la realización de sus tareas diarias.

A diferencia de una alimentación monótona, austera, y con ausencia de algunos elementos fundamentales para el organismo puede afectar al estado físico del empleado. “Disminución de reflejos, falta de interés o irritabilidad son algunos de los síntomas que aparecen cuando el trabajador no mantiene una dieta variada y rica en vitaminas y proteínas”, afirman  expertos nutricionistas cuando toca y respetar las pausas No sólo el equilibrio nutricional del menú afecta a la jornada laboral, sino también ciertas actitudes en torno a la comida que interfieren en la alimentación.

Por ejemplo, no respetar la pausa para comer o hacerlo a la vez que se trabaja delante del ordenador, son algunas de esas acciones que se deben evitar. Si se respetan los descansos, se favorece el bienestar y la salud del trabajador, repercutiendo positivamente en la productividad de la empresa. “Es muy importante respetar los tiempos para cada cosa.

Hay momentos para trabajar y otros para descansar y alimentarse. Una buena coordinación de los tiempos destinados a cada tarea facilitará que el trabajador pueda estar en el estado óptimo para obtener un mejor rendimiento.