¿Qué nos aporta el Branding?

Antes de exponer todas las ventajas que aporta el Branding en una estrategia de marketing, es necesario conocer una de la miles de definiciones que existen al respecto, y que consideramos se aproxima a nuestro  criterio.

El Branding es la gestión inteligente, estratégica y creativa de todos aquellos elementos diferenciadores de la identidad de una marca (tangibles o intangibles) que contribuyen a la construcción de una promesa y de una experiencia de marca distintiva, relevante, completa y sostenible en el tiempo. Palabras más, palabras menos, resumimos este concepto en el conjunto de elementos y características que dan la identidad a una marca comercial.

Cuando hablamos de branding, hablamos de percepción. Sin embargo, a menos que una marca se plantee  de forma cuidadosa cada uno de los elementos o puntos de contacto que entran a jugar con el cliente, la imagen que se transmite puede ser difusa y poco clara. Para evitar que la gente haga interpretaciones equívocas con lo que se busca transmitir, es necesario controlar y administrar cada uno de estos elementos.

Al estructurar cuidadosamente todos  los aspectos de contacto con los valores y la personalidad de la marca, el branding permite la construcción de un sólido posicionamiento en la mente de las personas y logra que sea percibida en la forma que se pretende. La imagen de la marca es la suma de cada una de las experiencias que tienen las personas con cada uno de estos elementos o puntos de contacto.

A la hora de estructurar una acción con el branding,  es necesario tener en cuenta hasta los más mínimos detalles, ya que pueden ser ellos el factor diferencial de cara al cliente. Es necesario trabajarlos de forma íntegra junto con aquellos más prominentes, a fin de mantener una coherencia que desde lo más básico (como el producto o servicio), hasta cualquier otro elemento que envíe un mensaje de forma expresa o tácita (souvenirs, uniformes, publicidad directa, etc), reflejen la personalidad y los valores de la marca.




Dado que construir marca implica tener muy claro el mercado objetivo sino también considerar algunos aspectos no tan evidentes de la psicología del consumidor que no se pueden pasar por alto. Cosas que a veces parecen no dársele suficiente importancia como el diseño de una identidad corporativa profesional y el nombre que se elige para la marca, efectivamente tienen un peso importante a nivel comunicativo e incluso emocional sobre todo de cara a ese mercado al que se busca cautivar.

Así por ejemplo en lo que se refiere a la identidad corporativa, algunos aspectos como los colores y las tipografías usadas por una marca tienen una ciencia y una lógica detrás que harán que dependiendo de cosas como el tipo de industria en la que ésta vaya a incursionar, deba usar unos tonos y tipos de letra en lugar de otros.

De igual forma con respecto al nombre que se elija para la marca, debe tenerse en cuenta además de que sea breve y de fácil recordación, que tenga asociaciones positivas para ese público al que se pretende llegar y hacer que en efecto evoque cosas positivas.

El branding, es un proceso que nunca termina. Esta identidad que se construye día a día hay que hacerla de una manera coherente con los valores que tenemos y que queremos resaltar como marca. Por ejemplo de nada me vale cantar las virtudes de valores relacionados con el medioambiente y no ser honesto en los procesos que se siguen para conseguir el producto. Como se suele decir se caza antes a un mentiroso que a un cojo, por esta razón hay que ser transparentes con nuestro público y guardar una relación lógica  y consecuente con los valores que queremos destacar.

Como bien es sabida la identidad de la marca se puede demostrar de muchas maneras, desde el logotipo propio de la marca hasta su tipografía o los propios colores corporativos de la propia marca. De esta manera no se realiza ninguna estrategia de branding si no está bien pensada y desarrollada para la marca.

Crear el  branding de una marca es llevar a cabo un plan de marketing en el que se especifique las diferentes acciones que se requieren para dar a conocer una marca. Para ello no solo se debe de tener en cuenta la identidad visual de la misma. También es necesario hacer un análisis sobre la forma de comunicar esa marca, según los diferentes canales de comunicación a emplear.

A la hora de desarrollar una buena acción de Branding es de gran valor tener en cuenta que no existen segunda oportunidades a la hora de comunicar una marca, por ello es fundamental realizar un trabajo muy minucioso en el cual no se descuide ningún detalle, ya que un buen trabajo de branding revalorizará la marca convirtiéndola en un gran activo.

Una buena estrategia de Branding busca dar respuesta a algunas situaciones como:

  • Generar confianza.
  • Diferenciarla de la competencia.
  • Resaltar el valor agregado de la misma.
  • Fortalecer la línea de negocio.

El Branding aporta más que una serie de elementos que ayudan a darle identidad a una marca. Nos  brinda todas las piezas  necesarias para poder estructurar   una   estrategia  de   marca y posicionamiento de la cual esté bien valorada por los consumidores, siendo esta la primera opción de cara a la competencia. Para lograr esta acción se debe de trazar la estrategia desde el mismo momento en que se pone en marcha la creación de la imagen de marca, sin dejar de lado ninguno de los atributos y valores que conformen esta identidad.

Aspectos a tener en cuenta en el Branding.  Es necesario tener definido el objetivo de la marca, esto se logra a través de un estudio de mercado el cual muestre una fotografía real de las características del público objetivo al cual se va a dirigir. El poder determinar el perfil del consumidor para conocer sus hábitos, comportamientos, características de consumo y el modo que tienen de interacción con la sociedad, facilitan obtener mejores resultados. (Leer articulo completo)