Los errores en el marketing que te llevan al precipicio.

Es muy común ver emprendedores cometiendo diferentes  errores a la hora de ejecutar acciones de marketing, las cuales se pueden evitar si se actúa sobre un  plan de empresa previamente elaborado.

En este post hemos querido comentar  algunos de los errores más comunes   que se cometen por parte de empresarios.

Un plan de marketing mal elaborado.

Un plan de marketing mal elaborado ajustado de manera superficial a la propuesta de negocio, trae consigo bastantes dolores de cabeza, ya que las condiciones del mercado son otras. El exceso de confianza en creer que la empresa puede basar su estrategia comercial en la relación de contactos, es un gran error commo punto de partida es fundamental tener una carta de navegación que oriente las directrices a seguir, y esto solo es posible cuando se hace un plan de empresa o un estudio de mercados.

La falta de planificación se lleva  a la mala toma de decisiones, partiendo de supuesto intuitivos los cuales no están soportados en una información veraz.

Una mala política de precio.

Poner precio a los productos o servicios es uno de los mayores dolores de cabeza. El desconocer las variables a tener en cuenta de la relación precio-calidad de la competencia, y la necesidad de ganar clientes muchos terminan poniendo precios demasiados bajos

El complejo de inferioridad es muy notable en los emprendedores, esa sensación de creer que los demás son mejores y que por eso sus costes son muy superiores. Es de tener en cuenta que todas parten desde este mismo punto y en algún momento hay vivido la misma situación.

Algo a resaltar es que para ser competitivo y atraer clientes no es necesario un precio demasiado barato ya que generaras la sensación contraria, ya que el cliente percibe que si eres barato eres de mala calidad.

Mercado Objetivo erróneo.

Direccionar tu estrategia al mercado objetivo erróneo, el fruto de un mal estudio o del carecer por completo de un plan de empresa. Es de allí la importancia de partir de un plan de empresa previo.

Centrarse en un cliente estrella.

Generar dependencia de un cliente o de dos,  es una situación de alto riesgo, ya que si este se marchara va generar un caos dentro de la empresa. Es muy normal vivir esta situación ya que en ocasiones es necesario aceptar estas situaciones de riesgo.

¿Quién rechazaría a un gran cliente que puede garantizar la continuidad del negocio cuando acaba de abrir? Sin duda, sería un error hacerlo. En lo que sí se puede elegir es a la hora de invertir en nuevas infraestructuras para atender a ese cliente, porque finalmente nuestro cliente estrella deja de realizar a los pedidos, la empresa está condenada al fracaso por un sobredimensionamiento del negocio.

Mal servicio al cliente

Recuerda que los clientes son mayor activo, una buena relación con los clientes suele ser la principal ventaja competitiva para cualquier empresa.  Si es cierto hay algunos empresarios que pueden cometer errores por falta de recursos para invertir en un buen servicio posventa, un call center para gestionar las quejas… Este error ha sido clave sobre todo en la caída de muchos comercios electrónicos.

Por ejemplo, si tienes un negocio de venta por teléfono, la clave es el buen servicio al cliente. No puedes fallar en eso porque este tipo de empresas funcionan mucho por el boca-oreja. Por lo que, si dejas a un cliente insatisfecho no vuelve a llamar. La buena comunicación con el cliente se hace clave.

Un buen producto no se vende solo

Uno de los factores más graves es el exceso de  confianza por parte de  los promotores del negocio se enamoran de su producto o servicio. Con un producto innovador, ¿quién no piensa que en cuanto lo coloque en el mercado se lo van a quitar de las manos, como se dice comúnmente.

Este exceso de confianza en la mayoría de los casos genera una mala planificación del negocio.

Un punto importante es comunicar bien el producto, y este es el error que se cometen en la mayoría de los casos, por falta de formación. Puedes dominar un tema y tener una idea excelente, pero tienes que dominar un entorno que normalmente no conoces. No basta con saber hacer el producto, también tienes que saber venderlo.

Esta máxima se convierte casi en un mandamiento cuando se trata de productos innovadores. Si el cliente no conoce un artículo y no sabe para qué sirve, existen muy pocas posibilidades de que lo acepte sin una campaña de marketing.

Un producto inadecuado

El riesgo de lanzar un producto inadecuado para un mercado concreto es algo que casi siempre se asume por la oportunidad que puede suponer entrar en un mercado virgen. La característica de exclusividad puede ser la clave del éxito en un producto, pero depende de al mercado al que nos dirigimos puede suponer encontrarnos con algún tipo de limitación, que tu formato de tiendas o productos no se adapte a todos los mercados. Por eso es importante aprender del error y reconocer que nuestro producto o formato no funciona en todas las ciudades.

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