La importancia de una base de datos

Una empresa puede fracasar por mil razones pero nunca por ignorancia”. Esta es una de las frases que Gabriel Olamendi, experto en marketing y ventas repite hasta la saciedad a los alumnos que asisten a sus clases. “No entiendo cómo hay comerciantes que no conocen a sus clientes. Son esos que te dicen: ‘no hace falta, lo llevo todo en la cabeza’. Y no se dan cuenta de que esto es un grave error”. Otro experto, Pedro Álvarez, explica que esa es, precisamente, la misión de la base de datos: “Es como la memoria de tu organización en cuanto a lo que se debe conocer de los clientes para la mejor gestión posible”.

Rafael Muñiz, CEO de la consultora RMG , define el objetivo primordial de la base de datos como “el ejercicio de una gestión profesional de la cartera de clientes. Es la mejor herramienta para llegar a ellos conforme a sus perfiles”. No obstante, reconoce que “esta continúa siendo la gran asignatura pendiente de las empresas”.

Aunque cada vez es mayor el número de compañías que aumentan el gasto en obtener información de sus clientes, aún predominan las que manejan un cúmulo de datos deslavazados y obsoletos. Algunas claves para crear y gestionar una buena base de datos son las siguientes:

VOLUMEN DE DATOS

Pedro Álvarez destaca el vicio de “acumular en la base de datos poca información (sólo datos del mes, no reflejar el canal de gestión o las incidencias) o, en el caso contrario, acumular demasiada información (“lo quiero todo ahí dentro”), escenario que puede dificultar la generación de valor a partir de la base de datos por rendimiento, coste o tiempos de implantación”.

En ambos casos, el error de arranque habría sido el mismo: no preguntarse “base de datos, sí, pero ¿para qué uso?”. Esta es la pregunta fundamental que, en opinión de Pedro Álvarez, debería hacerse cualquier empresario antes incluso de confeccionar su base.

UNA BASE UNIFICADA

Para disponer de un control efectivo de la base habrá que integrar todos los datos disponibles en una misma ubicación. Muchas empresas reparten la información en soportes diferentes: programas informáticos como Excel, Access, el correo electrónico, agendas… Asimismo, lo habitual hasta ahora era que cada unidad del negocio dispusiera de sus datos correspondientes, de manera que los comerciales iban por un lado y los responsables de marketing, del departamento administrativo o del de atención al cliente por otro. Dicho escenario imposibilita una visión clara y compacta de nuestros clientes.

Fuente. Emprendedores.es