La digitalización de las empresas Españolas

La llegada de las nuevas tecnologías ha cambiado el modelo de gestión de las empresas Españolas, la cuales sumaría al producto interior bruto español 120.000 millones de euros en 2025. A pesar  del esfuerzo por parte de las organizaciones empresariales por lograr los objetivos en su transformación, aún queda mucho camino por recorrer.

La transformación digital es la asignatura pendiente para la competitividad de España a medio y largo plazo. Sin embargo las empresas que consigan alcanzar la madurez digital podrán incrementar su cifra de negocio y optimizar sus costes. Esta madurez digital de la empresa española en los sectores claves de actividad elevaría el producto interior bruto de la economía en 120.000 millones de euros en 2025.

Aunque todavía queda mucho camino por recorrer, tanto las empresas como la Administración Pública han avanzado considerablemente en el último año. La adopción empresarial de las tecnologías digitales y la prestación de servicios públicos online es superior a la media de la Unión Europea, según recoge el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales que elabora anualmente la Unión Europa.

Sin embargo, las empresas españolas dominan los usos digitales básicos pero “todavía existe un cierto recelo a los usos más avanzados, que solamente son aprovechados por unas pocas empresas innovadoras”. Empresa de sector turístico, las comunicaciones transportes y servicios financieros,  se encuentran a la cabeza.

La banca lidera este proceso de transformación.

Las entidades financieras españolas están realizando un esfuerzo significativo para transformarse digitalmente, aunque aún queda camino por recorrer. Santander, BBVA y CaixaBank, los tres mayores bancos españoles, cuentan ya con 44,3 millones de clientes digitales, de un total de 208,8 millones, lo que supone que casi 21 de cada 100 utilizan la tecnología para su operativa bancaria.

La inmensa mayoría de los bancos españoles cree que la orientación al cliente es la competencia fundamental de la banca digital, según refleja el Observatorio de Digitalización Financiera. De hecho, el 81% de los bancos encuestados indica que la transformación digital y la orientación al cliente son las acciones estratégicas que tienen mayor relevancia, por encima de la maximización de la eficiencia y la reducción de costes operativos, aspectos que señalan el 69% de los encuestados.

El grado de avance de la digitalización bancaria española es muy variable. El 30% de los bancos han alcanzado la madurez digital, según este informe. Son entidades que no se conforman con reaccionar, sino que son proactivas e innovadoras. Así, utilizan la tecnología para innovar y reimaginar la industria financiera. El estudio destaca cómo estas entidades son organizaciones ágiles en el uso de las tecnologías digitales, cuentan con una cultura de innovación y una total sincronía entre tecnología y negocio. En el otro extremo, el 25% de las entidades españolas están dando sus primeros pasos en el camino digital.

Los bancos se enfrentan, además, a la revolución fintech, término con el que se conoce a las Start-up financieras de componente tecnológico. Mientras que en 2015 se contabilizaban cien empresas de servicios financieros en España, actualmente existen unas 300 empresas  de este tipo, según datos de Asociación Española de Fintech e Insurtech (Aefi). Para 2018, la asociación prevé que el sector alcance las 400 compañías. Esta asociación cree que el Brexit abre una oportunidad para que España se posicione como un polo mundial del fintech. Para ello,  proponen medidas como crear un sand box, o banco de pruebas regulatorio, que permita a las empresas desarrollar sus proyectos dentro de un entorno controlado y con límites.

España da el Salto a la era 4.0

La industria española tiene ante sí la oportunidad de dar un salto de gigante mediante la adopción de la digitalización, una revolución que permite no sólo implantar procesos más flexibles y rápidos, sino también fabricar productos cada vez más personalizados sin disparar los costes de fabricación. Es lo que se conoce como Industria 4.0, un concepto que debe abordar con decisión el tejido industrial español, un sector que supone más del 13% del PIB y emplea a un 11% de la población activa. Las tecnologías digitales permiten el sueño empresarial de vender productos a medida de los gustos del comprador sin tener que decir adiós a las ventajas que aporta el modelo de economías de escala propio de la fabricación en masa.

La adopción de avances tecnológicos como el big data, el Internet de las Cosas, la robótica, la impresión 3D, la inteligencia artificial, los drones o la realidad aumentada ofrece ventajas al sector industrial. Según Siemens, las empresas pueden mejorar su productividad por encima del 8%, ahorrarse un 12% en costes energéticos y reducir más de un 5% los gastos ligados al mantenimiento abordando proyectos de Internet

de las Cosas combinados con cloud computing. Y, según Ibermática, las empresas industriales que han realizado ya un proceso de transformación digital han aumentado sus ingresos un 10% y reducido sus costes un 30%.

Sectores como el turismo deben afrontar la transformación digital con el fin de adaptarse a un turista cada vez más exigente y habituado a utilizar las herramientas tecnológicas a la hora de preparar sus viajes. Las tecnologías en la nube, la movilidad, el Internet de la Cosas, las redes sociales y la economía colaborativa son algunas de las tendencias en el ámbito de la digitalización de este sector. Por ejemplo, Meliá anunció una inversión de 100 millones de euros en tres años para situar al grupo hotelero a la vanguardia en el uso de la tecnología y potenciar sus canales de venta y distribución online, que supondrán un 70% de sus ingresos.

Las experiencias tecnológicas en el sector son muy variadas. Por ejemplo, los hoteles Palladium en Ibiza ofrecen a sus clientes pulseras inteligentes que les permiten acceder a diferentes zonas del  hotel   y pagar cualquier producto o servicio sin necesidad de llevar dinero encima. Mientras, NH tiene ya salas de telepresencia holográfica en varios hoteles, de forma que una persona situada en otro lugar puede comparecer mediante un holograma para interactuar ante el público como si estuviera presente. Por su parte, Barceló está empezando a implantar un servicio de comunicación con los huéspedes mediante WhatsApp.

No es algo exclusivo de las cadenas hoteleras. Por ejemplo, en Iberia se ha dotado a los sobrecargos de un iPad para tener información personaliza de los pasajeros que les permite ofrecer un mejor servicio.

Las empresas de Energía.

El cambio de los hábitos de los consumidores en la era digital ha obligado a las compañías energéticas a encarar un proceso de transformación donde la digitalización es una prioridad ineludible. Los clientes son más exigentes, proactivos y participativos, y cambian con más facilidad de proveedor al contar con más información.

De ahí la necesidad de las compañías eléctricas, de poner a disposición de los clientes herramientas y soluciones que faciliten su relación con la empresa. Además de plataformas de asesoramiento energético por ejemplo, el servicio Twenergy de Endesa, las eléctricas se vuelcan en mantener una presencia activa en redes sociales, así como en ofrecer cada vez más servicios a través del móvil. Es el caso, por ejemplo, de Cepsa, que tiene una app que permite el pago en gasolineras desde el móvil.

Además de la tecnificación y automatización de la red, otra de las grandes palancas del sector en su camino digital es la adopción de los contadores inteligentes. Según la regulación, en 2018 todos los contadores de electricidad del segmento doméstico deberán ser inteligentes. Al registrar datos de consumo exacto por horas, las compañías pueden comercializar cada vez más tipologías de planes de consumo, que incluso podrán llegar a ser totalmente personalizados en un futuro. En este sentido, la adopción del big data es, como en otros sectores, otra de las grandes apuestas de la industria energética en su digitalización.  Leer +