El Big Data en tu día a día.

Muchos usan el vocablo sin comprender a ciencia cierta su significado, aunque saben que está asociado a la vorágine de información ligada a la era digital, imposible de ser procesada por sistemas analíticos convencionales.

A grandes rasgos, el Big Data se trata del análisis y gestión de volúmenes masivos de datos, convirtiendo el dato en información útil y valiosa para la toma de decisiones, también en tiempo real, aportando numerosas oportunidades a las empresas en su proceso de transformación digital, desde la mejora en captación de talento al seguimiento de la conducta de los clientes.

El Big Data penetrará cada vez con más fuerza en nuestro día a día, ya que mediante toda clase de gadgets, aparatos y plataformas -redes sociales, formularios, smartphones, aplicaciones móviles, emails, encuestas, dispositivos conectados al Internet de las Cosas– generamos gigantescos conjuntos de datosestructurados, no estructurados o semiestructurados que modificarán la manera en la que las marcas interactúan con nosotros según nuestros deseos, necesidades y preferencias.

Sin ir más lejos, más de 22 millones de españoles se conectaron a Internet todos los días durante 2016, tal y como refleja un informe de Telefónica.

Entonces, ¿cómo nos afecta el Big Data en nuestro día a día? Desde luego, mucho más de lo que crees, e irá en aumento dado el valor que crece de forma exponencial ligado a los datos, algo que muchos ya califican como el petróleo del siglo XXI. Cada día o semana proporcionas información de toda clase a compañías como Google, Apple, Facebook o Amazon, las cuales pueden explotar tu comportamiento y conocer tus intereses.

Cuando sales a hacer running con tu smartwatch, este calcula tus pulsaciones por minuto; cuando vas a un restaurante de moda, subes la foto de tu hamburguesa a Instagram; al saltar en tu concierto favorito, es probable que lo retransmitas mediante Snapchat o Stories; al ir de viaje empleas Google Maps para encontrar tu hotel o explorar monumentos famosos; incluso, puede que vuelques tu ideología política u opinión a través de la red social de microblogging Twitter o compartas en Facebook datos sobre tus vacaciones, tus marcas de ropa favoritas o tus planes para el próximo fin de semana. Recapitula: ¿cuánta información tuya vuelcas a la red y crece conforme el tiempo avanza?

Ejemplos de cómo generas datos empleados para el Big Data

El Big Data se caracteriza por la generación de un gran volumen de datos a una gran velocidad -incluso en tiempo real- y con una gran velocidad de actuación, algo que forma parte del paradigma del mundo hiperconectado en el que vivimos.

De la información que aportamos de forma constante nacen toda clase de indicadores que sirven para la elaboración de tendencias, predicciones, segmentos de público objetivo o toma de decisiones.

Pongamos algunos ejemplos de todas las veces que en tu día a día creas y aportas información orientada al BIg Data:

Navegación web: Cuando navegas por una plataforma en la red -ya sea un medio de comunicación digital, un blog o una tienda online- dejas huellas de tu comportamiento como usuario a través de los lugares en los que haces clic, las secciones en las que pasas más tiempo, los lugares desde los que aterrizas en la landing page, los dispositivos desde los que accedes, la velocidad, el tiempo de permanencia en la página, etc…

Todos estos datos son valiosísimos para la analítica web.

Redes sociales: Las plataformas sociales en las que tienes un perfil pueden ser monitorizadas para extraer datos valiosos y dibujar tu perfil o las principales tendencias para una marca o mercado.

Las publicaciones a las que le das Me gusta, las páginas que sigues, la información que compartes, el contenido que compartes públicamente o tu lista de amigos, a´si como tu actividad, son sumamente útiles para el Big Data. En este artículo podrás conocer todo lo que Facebook no quiere enseñarte.

Búsquedas de Google: Las palabras clave que empleas, tus dispositivos y formas de acceso, los enlaces en los que haces clic o los anuncios que despiertan tu atención son información muy valiosa, además de determinante para el posicionamiento SEO.

Sensores inteligentes e Internet de las Cosas: Desde tu reloj inteligente, los aparatos biomédicos, tu smartphone y tu tablet, el GPS, los electrodomésticos inteligentes o los asistentes de conducción para tu coche conectado… Todos estos dispositivos contienen numerosa información personal, que se incrementará de forma considerable conforme se multipliquen los dispositivos conectados que tiene cada persona: este 2017 acabará con 8.400 millones.

Información personal: Tus registros de facturación, las llamadas, la actividad en redes o los formularios que cubres. Existen empresas que comercializan -en muchos casos de forma poco ética o incluso ilegal- tu información personal, ya que tu huella digital es sumamente valiosa para las marcas, incluyendo tus intereses, afinidades políticas, creencias, gustos, poder adquisitivo o línea ideológica. Ni siquiera ver porno en el modo incógnito es tan privado como crees.

Cuando algo es gratis, tú eres la contraprestación

El uso gratuito de las redes sociales, las numerosas aplicaciones que no nos valen ni un céntimo, los juegos gratuitos, la navegación online… Cada día, el uso continuado que hacemos de Facebook, Google, Twitter o las apps preferidas de tu smartphone generan valiosa información que es, “el pago” o la contraprestación a cambio de su uso.

¿No te has preguntado el origen de los anuncios vinculados a tus gustos o intereses mientras navegas, o incluso, la aparición de nuevo de publicidad que ya has visitado o el recordatorio de productos en los que ya has hecho clic en plataformas de ecommerce como Amazon o eBay?

El marketing cada vez es más personalizado y monitorizado, dando grandes ventajas a las corporaciones para llegar a segmentos y clientes concretos, mejorando de esta manera la viabilidad de negocio, los índices de ventas y las probabilidades de conversión.

El Big Data es uno de los factores que han provocado que pasemos de una publicidad invasiva de tipo “push”, en la que es la propia empresa la que desea comunicar un mensaje comercial a los clientes, sin que estos deseen, en principio, adquirir el producto que se promociona a una estretgia de marketing “pull”, mucho más inteligente y basada en los contenidos de valor.

Cuando una marca consigue acercarse solamente a los usuarios que tienen interés en ella -gracias a los índices y resultados obtenidos del Big Data-, la campaña específica, conocida como remarketing- es mucho más efectiva que la publicidad tradicional.

La cara B de todo esto, por si no te lo habías imaginado, es el peliagudo asunto de la privacidad de tus datos personales, defendida y protegida por organismos como la Comisión Europea – entre cuyos planes está endurecer la normativa  al respecto- y  no tanto por  las empresas  o la banca, que emplean software y algoritmos inteligentes para mejorar sus resultados y ver incrementada su productividad. Conforme el mundo avance, se precisarán regulaciones específicas a medida para evitar la comercialización de datos personales con total impunidad.

Aplicaciones del Big Data que influirán sobre tu vida

Además de las ya mencionadas, y prientadas hacia el marketing, el comercio y el sector retail, estas son algunas aplicaciones del Big Data que influirán sobre tu vida cotidiana:

Seguros y salud: Los datos médicos de los usuarios estarán disponibles en tiempo real, existirán gadgets específicos para monitorizarlos y brindarles una mejor asistencia médica, así como

nuevos tipos de seguros y tendencias mHealth que mejorarán el acceso a la salud de numerosos segmentos de población.

Predicción de precios: Desde los establecimientos gastronómicos al análisis políticos, el Big Data cambiará el paradigma hacia uno de carácter más predicitivo, que se anticipe a las expectativas y deseos de los consumidores.

Por poner un ejemplo, en la obra The Victory Lab, el analista Sasha Issenberg explica cómo el Partido Demócrata “sustituyó el instinto de los sabios asesores por un nuevo paradigma estratégico basado en datos” en las campañas electorales en 2008 y 2012.

Ahorro: Las aplicaciones fintech -que aunan innovación tecnológica y finanzas- se basan en el potencial del Big data para controlar tus activos financieros, mostrarte tus gastos e ingresos, predecir tus posibilidades de ahorro, ayudarte a invertir o lograr financiación.

También, gracias al crowdsourcing, podrá ahorrarse en combustible -algo fundamental, por ejemplo, para las aerolíneas- hacer mejores inversiones en bolsa o mejorar en las apuesta -ya que el Big Data, se aplica al deporte, y gracias a la ciencia computacional puede adivinar hasta quién va a ser el ganador de la próxima liga-.

Investigación de crímenes: El Big Data ayudará en las brigadas contra el crimen, algo que se plasma en iniciativas como la que da a su cuerpo de policía la ciudad de Nueva York, que forma a miles de agentes para ser entrenados en datos, ofreciendo respuestas automáticas y rápidas contra ciberdelincuentes y criminales, ya que los secuestros de datos, el ransomware o la extorsión digital están a la orden del día.

Fuente: www.computerhoy.com